TALLERES Y SERVICIO A FLOTILLAS

Tu cliente ve lo que le hiciste a su unidad
sin tener que preguntarte

Le pones una etiqueta con QR a cada unidad que atiendes. Ahí queda el historial de servicio, con fotos, fecha y hora. Le das acceso al supervisor de flotilla y al gerente, y los tres ven lo mismo al mismo tiempo. Deja de ser "confía en mí" y se convierte en "míralo tú".

Lo que gana cada quien

El gerente

Deja de enterarse tarde

Ve qué se le hizo a cada unidad, cuándo, y qué le toca después. Sin pedirle un reporte a nadie y sin esperar a que llegue la factura para saber.

El supervisor de flotilla

Menos trabajo, no más

Ya no persigue al taller por teléfono ni arma la bitácora en Excel. Escanea la unidad y ahí está todo, con las fotos de lo que se hizo.

El taller

El siguiente servicio ya es tuyo

Mientras el historial viva en tus tags, tú eres el que sabe. El próximo mantenimiento no se cotiza: el sistema avisa que toca y ya está agendado.

El círculo que no se rompe

Pones una tag con QR en cada equipo que atiendes. A partir de ahí, cada vuelta empuja la siguiente: el trabajo genera el registro, el registro genera la confianza, y la confianza trae la unidad de vuelta.

1 Se hace el trabajo 2 Se registra con foto y hora 3 Tu cliente lo ve 4 Lo siguiente queda agendado 5 El aviso llega solo 6 Regresa contigo El siguiente servicio no se vende: se agenda solo.
  1. Se hace el trabajo. El servicio, la revisión o la reparación, como siempre.
  2. Se registra con foto y hora. Ahí mismo desde el celular, escaneando el QR del equipo. Queda la fecha, la hora y el lugar.
  3. Tu cliente lo ve. Con su PIN de consulta entra al expediente cuando quiera. No te llama, no te pide reporte, no duda.
  4. Lo siguiente queda agendado. Al cerrar el servicio programas el que sigue. Ya no depende de que alguien se acuerde.
  5. El aviso llega solo. Por correo, con anticipación, a los dos lados. Tú no persigues al cliente y él no te persigue a ti.
  6. El equipo regresa contigo. Y ahí vuelve a empezar la vuelta, ahora con más historia que la anterior.
Es la misma rueda en cualquier giro. Cambia el equipo y cambia el trabajo, pero el ciclo no: unidades de una flotilla, maquinaria industrial, inmuebles, equipo de cómputo, o las mascotas de una veterinaria. Donde hay algo que se atiende cada cierto tiempo y alguien que quiere saber cómo va, esta rueda aplica.

Qué ve tu cliente y qué no

Esta es la parte que hay que entender antes de compartir nada. No es una promesa: es cómo está construido el sistema.

Con su PIN de consulta
El expediente de la unidad y sus datosSÍ lo ve
El historial de servicios, con fotosSÍ lo ve
Los pendientes programadosSÍ los ve
Lo que cobraste o lo que te costóNO lo ve
Los campos que marcaste como privadosNO los ve
Las fotos que marcaste como privadasNO las ve
Modificar, borrar o agregar algoNO puede
Y queda constancia de quién entró. Cada vez que alguien usa su PIN se anota su nombre, a qué unidad entró y a qué hora. Eso protege a los dos lados: nadie puede decir después que no estaba enterado.

Lo que hay que decir de frente

Un PIN abre todas las tags de tu cuenta. No se puede dar un PIN que sirva para una sola unidad. Si atiendes a dos empresas y no quieres que una vea las unidades de la otra, se maneja con una cuenta por empresa. Mejor decirlo tú antes de que lo descubran.
Esto también te expone. Un servicio que se hizo tarde queda registrado igual. Compartir el expediente le sirve al taller que hace bien su trabajo; al que no, lo desnuda. Si tú cumples, esto es tu mejor argumento contra el que solo baja el precio.
El taller que muestra su trabajo no compite por precio.
Compite por confianza, y esa no se cotiza.
Quiero verlo funcionando 30 días sin costo, sin tarjeta · Precios en stkcontrol.com/stk/planes.php